miércoles, 3 de septiembre de 2008

de lo cotidiano . . .

caminaba rumbo a ningún lado por la calle, esperando nada, quizás esperaba llegar rápido al paradero, para encontrar la micro que tarda mucho en pasar ... no sé
la cosa es que iba cantando por la calle y sentí el peso de una mirada, que se voltio a mirarme por segunda vez, era una señora, y escuche que le dijo a su acompañante: "uh ella me recordó mucho a ..." ; así sin disimular y sin quitarme la mirada, lo triste es que no escuché el nombre de la persona a quién le recordé, quizá esa señora también salió sin ningún propósito, sin pensar que en ese momento, recordaría a alguien, y en verdad eso suele suceder, la gente siempre busca parámetros "de", y va simulando, y al final siempre nos aferramos a un parecido de algo que guardamos , en algunos casos de algo que no olvidamos, terminando siempre en un circuito, así nuestro entorno siempre nos persigue de una u otra forma ...
Así es cómo funcionamos, creo yo...


La capacidad de olvido, señala Nietzsche, es una fuerza activa y no meramente pasiva. Es una forma de la salud vigorosa. No obstante, en ocasiones, es necesario recordar:

¿Cómo se crea esa memoria? ,es difícil, sólo puede hacerse causando daño:

Para que algo permanezca en la memoria se lo graba a fuego; sólo lo que no cesa de doler permanece en la memoria





Todo eso y más, paso por mi mente, mientras esa señora pronunció esas palabras...